12/3/14

ondulante, estoy hablándole al espejo. pero no me veo, por alguna razón solo encuentro una maraña poco grata. hay mucho humo y las rodillas ceden a la gravedad. tenía unas terribles ganas de comerme el mundo, y destruir a zancadas caminos, pero...ahora dónde estoy. me veo perdida en la senda. miro en el espejo, no se rompe, solo ondula. este charco no me gusta, mañana saldrá de nuevo el sol, y en vapor se habrán ido los fantasmas, encontraré un nuevo recoveco en mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario